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viernes, 18 de marzo de 2016

¿Cómo es que sabes?

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Las personas no suelen prestar mucha atención al "cómo" saben; únicamente empiezan a discutir sobre el "qué" saben. Partiendo de este principio, las calificaciones, los egos y los trabajos están sobre la mesa. Si tú conoces la respuesta, obtienes la mejor calificación, te sientes superior o estás ascendido. Obtienes seguridad al pensar que estás construyendo tu vida sobre una base sólida de conocimientos.

Pero la idea del "cómo" es desconcertante. Pensar sobre el pensamiento socava lo que piensas. Si andas buscando una roca cognitiva para estar de pie, el "cómo" te deja flotando.

Afortunadamente, el conocimiento es optimista. El barco cognitivo te puede llevar a lugares nuevos y emocionantes. Con algunas ideas y un puñado de ecuaciones, se puede llenar el universo de significados. Por desgracia, el barco no viene con garantía. La historia de las ideas es un registro de hundimientos. Uno puede estar (casi) seguro de una cosa: Lo que uno cree, hoy mismo puedes tener la certeza de que algún día se vendrá abajo.

A fines prácticos (para construir una vida o una carrera), el "cómo", no importa. El carpintero no tiene que saber cómo se hacen los martillos para clavar clavos. Tampoco los científicos necesitan saber cómo se llega al conocimiento a fin de construir sus teorías. Pero, es que los carpinteros no pretenden construir la Verdad Absoluta.

El "cómo" tiene dos partes, que aproximadamente se corresponden con la "producción" y el "marketing". Los individuos están constantemente pensando nuevas ideas, explorando cosas nuevas o mirando las cosas viejas de nuevas maneras, probando las ideas y las observaciones unas frente a otras, y juzgando cuánto sentido tiene todas las cosas. Entonces, una cierta cantidad de gente ‘adquiere’ algunas de estas ideas y se las pasan a otros. Las ideas que la mayoría de la gente ‘adquiere’ se convierten en "teorías aceptadas" y constituyen el conocimiento.

Por lo tanto, el conocimiento científico no es una aproximación cada vez más cercana a una Verdad desconocida. Más bien, son unas teorías seleccionadas (en el sentido utilizado de teorías de la evolución biológica) por el entorno en el que ha sido propuestas: dado el nivel de conciencia y comprensión de las personas que las utilizan, dadas las características de esa parte de la realidad  actualmente vive esa gente, y por las dinámicas de poder social y cultural. En lugar de estar construyendo fundamentos, el conocimiento está compuesto de relaciones.

La metáfora de la construcción es engañosa. No hay ningún "fundamento" que justifique todo el conocimiento posterior construido sobre él. La física moderna, por ejemplo, está anclada en una filosofía que se hundió hace más de un siglo, como Karl Popper (entre otros), en su momento ya señaló. Las rocas que lo hundieron fueron los descubrimientos de finales de 1800 sobre el funcionamiento del cerebro. Las neuronas que se activan en tu cerebro se distinguen solamente por su relación con otras neuronas. La información sobre el mundo no se transmite por los nervios, pero que se crea metafóricamente en una clasificación de impulsos. Los hechos no están dados. La evidencia no es evidente. Y todo el aparato (tu cerebro) viene ya pre-ensamblado y funcionando.

La metáfora de la construcción está limitada: El progreso del conocimiento supone una remodelación de las estructuras neuronales existentes. Las secuencias de activaciones neuronales pueden reorganizarse, y nuevas secuencias podrán ser añadidas o eliminadas. Sin embargo, cualquier secuencia que se pueda pensar, lo fundamental que tiene resulta ser sólo otra asociación de asociaciones de asociaciones.

Esto tiene un par de consecuencias interesantes: La hegemonía de la física sobre las otras ciencias se atribuye a su rasgo más "fundamental". Presumiblemente, las otras ciencias, en última instancia pueden ser "reducidas" a las colisiones de "partículas elementales" con el que la física trata. Según esto, cualquier teoría en cualquier otra ciencia, no importa cuán razonable pueda ser a la luz de su propio dominio de evidencias, debe recibir el visto bueno de la física para ser tomada en serio. La idea de que la psicología, por ejemplo, pudiera proveer una crítica de las teorías físicas es considerada absurda.

Sin embargo, esto es lo que permite la naturaleza del aparato cognitivo humano. Su mecanismo de clasificación de impulsos neuronales trata la evidencia y las teorías de la física de la misma exacta manera como lo hace con cualquier otra ciencia. Las "gestalts" pueden ser objetos "fundamentales" de la percepción tan fácilmente como las partes que las componen. Si hay realmente un fundamento de la ciencia, es tema de reclasificación de las relaciones neuronales, no del contenido de cualquier disciplina en particular.

Disciplinas pueden "relacionarse" entre sí, pero no se pueden "dictar" una a otra. La "razonabilidad" es la relación de la teoría con la evidencia que se trata de explicar, no la sumisión a la física. Así pues, la idea es que las conclusiones de la mitología comparada no deben ser tomadas en serio, y hasta que no se ajusten a la teoría actualmente aceptada de la mecánica celeste no tiene fundamento.

La segunda consecuencia interesante se refiere a los numerosos esfuerzos por justificar el conocimiento partiendo de algún elemento simple y la construcción de todo el resto. Ahora bien, el cerebro funciona de la manera opuesta: comienza con el todo y va estrechando su enfoque hacia lo más simple. Esto tiene su utilidad, pero en el camino es mucho lo que se descarta. Cuando se invierte el proceso, lo que es descartado es probable que sea ignorado. El resultado es una imagen del universo que es simplista, reduccionista e ignorante.

Esto es lo que el Premio Nobel Ilya Prigogine descubrió en su examen de la dinámica. Le molestaba que las leyes "fundamentales" de la dinámica fuesen tratadas como reversibles cuando toda la experiencia indicaba que no lo eran. Con el advenimiento de la conciencia de los sistemas complejos, él calculó las ecuaciones generales del estado de las poblaciones de partículas. Halló que la irreversibilidad del tiempo y las soluciones múltiples basadas en la probabilidad eran características inherentes y esenciales de esos sistemas. La reversibilidad sólo aparecía en los sistemas aislados en equilibrio. Es especialmente interesante que la complejidad de sus ecuaciones generales persistan hasta tan sólo tres partículas: Así que, el problema de los tres cuerpos del análisis gravitacional está más allá del alcance de la dinámica tradicional.

En otras palabras, lo que se ha proclamado de que los "fundamentos" de la física en los sistemas más complejos son construidos, en realidad, es un caso degenerado derivado de los sistemas complejos más generales. Al trabajar desde un caso degenerado a uno complejo, las soluciones múltiples se pierden. Para obtener la imagen más grande, uno debe empezar con la complejidad e ir hacia abajo.

El deseo de justificar el contenido de los conocimientos científicos, para conseguir establecerlo como alguna verdad absoluta, nunca podrá ser satisfecho. El mecanismo de conocimiento no funciona de esa manera. Esto no significa que nuestro conocimiento "no sea verdadero", sino que su verdad esta dentro de unos límites.

Es una verdad de casos especiales. Es una verdad a escala humana.
El "cómo" del saber nos puede dejar flotando, pero podemos aprender a nadar.

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Referencia: Thunderbolts.info . "How You Know", por Mel Acheson, 16 de enero 2015
- Imagen: "El árbol del conocimiento" de Renate S.

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