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viernes, 11 de marzo de 2016

Cómo ver y tratar la ansiedad

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Es muy fácil conseguir que la ansiedad de alguien vaya a peor. Conseguir que vaya a mejor ya no es tan fácil, al menos a corto plazo. Cada vez que realmente apoyas a alguien que tiene ansiedad para que se sienta seguro, también le estás ayudando a sentirse mejor a largo plazo.

He aquí unos pasos a tener en cuenta:
Los pasos

- 1. Proporcionar seguridad, emocional y física. Sea lo que sea que signifique para esa persona.
- 2. No juzgar (incluso si crees que la ansiedad es "acerca de" ti).
- 3. No trates de obtener la lógica sobre por qué la persona no debería sentir su dolor.
- 4. Comunicarle respeto por lo que esa persona está experimentando en ese momento.
- 5. Comunicarse con gentileza, sin condescendencia. Y esto incluye el lenguaje corporal.

Explicando algunas cosas

Un par de conceptos importantes para comprenderlo rápido:

La ansiedad es un estado corporal. No es un marco mental. No es un pensamiento. No es una elección. La ansiedad está gobernada por el sistema nervioso autónomo (SNA), el cual queda fuera del control consciente. Es el sistema involuntario, el mismo que mantiene los latidos de su corazón, gobierna los procesos del cuerpo que uno no tiene que pensar para mantenerlos en funcionamiento. De igual manera que el dolor está fuera del control consciente, la ansiedad es el dolor del cuerpo. Es un dolor raro, sí; pero hay todo un sistema diferenciado de nervios, órganos y otras cosas, como el cerebro (el cerebro es una de estas cosas diferenciadas, como lo es también el corazón o el hígado, no una colección de pensamientos e ideas etéreas, y parte de ellos se extienden por el cuerpo a través de los nervios), dando lugar al estado físico que llamamos "ansiedad". (ver ‘nervio vago’ en Wikipedia, ‘sistemas voluntario e involuntario’ en The.Wild.therapist.com, y ‘la perspectiva polivagal’, en NCBI).

Por lo tanto, lo que sugiero es que anteponer la voluntad de alguien a su ansiedad es equivalente a hablar de su voluntad para hacerse un esguince de tobillo o sufrir un ataque al corazón o tener una apendicitis, y padecer dolor no es algo muy deseable, así que, no lo pensemos cuando alguien está sufriendo dolor de ansiedad (o una depresión, o lo que sea, pero en este momento hablamos de la ansiedad), para más detalles acerca de la ciencia que hay detrás de esto, ver el excelente informe del psiquiatra investigador Stephen Porges.


La ansiedad es involuntaria. Surge debido a que el sistema nervioso autónomo (SNA) ha sido expuesto a algo y se halla en un estado de activación. Esto puede o no ser algo querido incluso notificado a su cerebro cognitivo/consciente. El trabajo del SNA es responder a las cosas antes de que el cerebro tenga tiempo de averiguar qué puede hacer, porque eso es demasiado lento para la supervivencia. El SNA evolucionó para mantenernos seguros. Es un sistema de respuesta de emergencia. El cerebro es demasiado lento para contar con él. En el momento en que el cerebro averigua hacia dónde correr, ya eres alimento del tigre.

Cuando alguien ha sufrido una experiencia abrumadora, pero por una u otra razón no ha sido capaz de correr o luchar contra la amenaza, entonces entenderá que el sistema se queda "atascado", así que, cuando una amenaza similar o algo que contiene un elemento de dicha amenaza aparece en el medio ambiente, el sistema SNA pone en marcha la respuesta automática. En realidad se trata de una neurobiología complicada, y yo estoy tratando de explicarlo sucintamente, quien quiera profundizar en ello he proporcionado los enlaces en este artículo para obtener más detalles.

En pocas palabras, el SNA está buscando seguridad. Para aliviar el estado de ansiedad se debe lograr una sensación de seguridad. En particular, si el trauma original ocurrió dentro de una relación o interacción humana (algunos ejemplos: abuso emocional, abuso físico, violación, infidelidad, nacimiento traumático, muerte traumática), lo cual es muy importante que la respuesta relacional ante ese estado de ansiedad sea una que busque ayude a la persona que la sufre a sentirse segura.

En esto no se insiste demasiado: No importa lo "lógico" que pueda ser. No importa si es "racional". No tratamos aquí con el cerebro o la corteza prefrontal (la parte de "función ejecutiva" del cerebro). Estamos tratando con el sistema nervioso involuntario. Así que hay que buscar la calma.

Como Stephen Porges, investigador en neuropsicología y traumas, señala en "Neurocepción: Un sistema subconsciente para la detección de amenazas y de seguridad":

«Independiente de la percepción consciente, el sistema nervioso evalúa el riesgo del medio ambiente y regula la expresión de la conducta adaptativa para que coincida con la neurocepción de un ambiente seguro, peligroso o potencialmente mortal ... La neurocepción de seguridad es necesaria antes de que ocurran los comportamientos de compromiso social. Estos comportamientos se pueden acompañar con los beneficios de los estados fisiológicos asociados con el apoyo social.

Recuerde, el disparador de la activación del sistema nervioso que está causando la ansiedad a esa persona puede haber sido algo que ni siquiera ve, siente u oye conscientemente, por lo que preguntarle por qué está sucediendo puede ser inútil. Sólo le ayudará el sentirse seguro, más tarde quizá pueda entenderlo.

Una última nota. Si usted mismo encuentra que está teniendo sentimientos de ansiedad en su propio cuerpo, o aceleración o pensamientos negativos, entonces puede ser que alguna experiencia previa (lo recuerde o no) está afectando a su capacidad de estar presente y de crear seguridad para su persona, si ese es el caso, entonces es posible que tenga que buscar algún experto que le ayude. Eso está bien. Nadie está en esta vida por sí solo. Nosotros no evolucionamos como seres solitarios que vagan por las llanuras y bosques. Hemos evolucionado en las comunidades, en grupos, en parejas, de modo que así es como estamos cableados, para trabajar juntos. Responder a los demás con amabilidad y empatía tiene beneficios reales, fisiológicos, y cada vez que respondes a una persona ansiosa así, con gentileza, sin hacer juicios le estás ayudando a reconfigurar su cerebro y su sistema nervioso a tener menos ansiedad. Sólo hace falta tiempo, amor y paciencia. Y si está leyendo esto, es porque claramente esto le importa. Ese importar es la mitad de lo que se necesita. ¿La otra mitad? Acabas de aprender habilidades, ahora ya sabes un poco más.

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- Referencia: Huffington.post.com , 7 de marzo 2016
Autora: Margaret Howard, psicoterapeuta.
Leer artículo original: “How to Not (Even Accidentally) Be a D**k When Your Person Has Anxiety”
Referencias en español:
- La Teoria Polivagal .
- El tono vagal: Un indicador fisiológico de la vulnerabilidad al estres .
- Avances recientes en la teoria polivagal y el papel de la Oxitocina en la neurobiologia de la monogamia .
Una entrevista en este blog: "Entrevista con Stephen Porges y su teoría polivagal"
Imagen: Stephen Porges, de Junfermann

Entrevista con Stephen Porges y su teoría polivagal

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Entrevista a Stephen Porges, por Ravi Dykema

¿Qué pasa si muchos de tus problemas pudieran explicarse por la reacción automática de tu cuerpo a lo que ocurre a tu alrededor? ¿Qué pasa si la cura para los trastornos mentales y emocionales, que van desde el autismo a los ataques de pánico, tuvieran una nueva forma de entenderse y enfocarse desde el propio funcionamiento del sistema nervioso? Stephen Porges, piensa que podría ser así. Porges, es profesor de psiquiatría en la Universidad de Illinois, Chicago, y director del Brain-Body Center de esta misma institución, y ha pasado gran parte de su vida en busca de pistas sobre la forma en que funciona el cerebro, en esta búsqueda ha desarrollado lo que él denomina la teoría polivagal. Se trata de un estudio sobre la evolución del sistema nervioso humano y los orígenes de las estructuras cerebrales, y con ello supone que muchos trastornos de nuestra conducta social y emocional son biológicos, es decir, que hay más "circuito biológico" (hard wired) dentro de nosotros de lo que solemos pensar. Basándose en esta teoría, Porges y sus colegas, han desarrollado técnicas de tratamiento que pueden ayudar a la gente a comunicarse y relacionarse mejor con los demás.